El desafío de Salir Adelante

18/Sep/2014

El Observador

El desafío de Salir Adelante

La fundación colabora con
estudiantes de bachillerato para que puedan terminar el liceoEn 2009 la B’nai B’rith
Uruguay conformó un equipo para crear el programa Salir Adelante. El objetivo:
acompañar y apoyar a estudiantes de bachillerato en situaciones socioeconómicas
vulnerables para que terminen la secundaria. Hace unos días se supo que el 55%
de los inscriptos en sexto de liceo en 2013 no aprobó el año. Este proyecto
surgió en respuesta a esos datos desalentadores.
¿Cómo funciona Salir
Adelante? Con ayudas concretas como una canasta básica familiar mensual,
libros, conexión a internet, lentes y otros accesorios que puedan necesitar los
estudiantes. A su vez, los jóvenes participan de talleres quincenales durante
los tres años que integran el programa, mientras cursan cuarto, quinto y sexto
de liceo.
El número de estudiantes
de cada generación de Salir Adelante varía según las posibilidades económicas,
ya que dependen de donaciones. La primera generación tuvo 14 estudiantes, y ese
número ha ido aumentando. En 2013 se conformó la Fundación Salir Adelante, lo
que amplió el marco legal para la colaboración de empresas dentro de la ley de
donaciones especiales. Este año el grupo que ingresó tiene 30 estudiantes.
«No buscamos
solucionar una situación, pero sí dar un apoyo», contó Adriana Stainfeld,
directora de la fundación. También dijo que el gran beneficio que se ofrece a
los liceales tiene que ver con la participación en los talleres. «Es la herramienta
para acompañarlos, con un equipo de coordinadores», explicó. La generación
va pasando de año con su «grupo de pertenencia positiva», donde se
trabajan temáticas como el estudio, la violencia, el bullying y la droga.
Stainfeld descató que «aportar en la construcción de ciudadanía» es
el sentido último del trabajo de la fundación.
El proceso de selección
de los jóvenes que integrarán el programa se realiza en conjunto con
Secundaria. Salir Adelante trabaja con la inspectora general, quien indica qué
liceos trabajar en cada año. En 2014, las instituciones elegidas fueron: liceo
61 y 43 del Cerro, 58 y 25 de Camino Maldonado, el 36 del Prado y el 65 de
Cerrito de la Victoria.
Luego de una entrevista
con los directores y los adscriptos de cuarto, se realiza una selección de
estudiantes con promedio de 9 o superior en ciclo básico, que muestren cierta
vulnerabilidad. Por medio de entrevistas con los alumnos y familiares, se
termina de completar el proceso. El único requisito para los estudiantes es que
se comprometan a asistir al liceo, a los talleres y procuren mantener buenas
notas. Para esta tarea en particular, la fundación también apoya con profesores
particulares.